Te vi y, aunque ya te conocía(como a nadie sin siquiera haberte visto una vez), supe que algo era,por primera vez: distinto. Sólo distinto, era un hecho. Punto. Ya te había entregado todo y eras mi mejor amigo, pero no porque los tiempos avancen las cosas van a cambiar. El mundo es dinámico y decidimos ser más que amigos, compañeros de aventuras, confidentes, amantes, todo eso que siempre fuimos pero con esos ojos que cuando te veo siento que mi alma solo esta ahí: en mi mis ojos, queriéndote decir todo lo que siento, aprovechando que te tengo y capturar cada segundo que estoy con vos. Pero también están esos días en los que te busco con la mirada por todas partes y no estas, tu perfume, tu sonrisa, tu risa: tu presencia, y me siento incompleta, me desgano de todo, me siento morir un momento, pero después pienso que falta menos para verte, para nuestro encuentro, para verte llegar o para ir a verte. Cuesta tanto ese momento: la espera. Duele, sangra como una herida que no quiere sanar hasta que te vuelvo a ver, y así sucesivamente. Irónicamente, tiene su connotación agridulce: de misterio, euforia, entusiasmo, esa carencia, esas ganas de vos.
Y así es como quiero decir que te extraño.
No comments:
Post a Comment